Además de limpiar el interior de la lavadora, también es importante limpiar los bordes del tambor y la puerta. En la goma pueden acumularse suciedad y residuos. Lo más recomendable es limpiarlo con papel de cocina seco o con un paño húmedo.
Lavado a 90 grados
Empieza encendiendo la lavadora sin ropa en su interior. A continuación, ejecuta un programa de lavado a 90 °C, también conocido como lavado en caliente o “cocido”. Si tu lavadora dispone de un programa específico de limpieza del tambor o de higiene, este es el momento ideal para utilizarlo. Las altas temperaturas ayudan a eliminar de forma eficaz los restos de detergente acumulados, manteniendo el interior más limpio y fresco.
Además, puedes añadir una pequeña cantidad de detergente en polvo para ropa blanca. También es recomendable incorporar un blanqueador con oxígeno activo, ya que ayuda a eliminar microorganismos de manera eficaz. Si lo deseas, puedes introducir algunas prendas viejas, que actúan como una especie de “esponja” para ayudar a limpiar el tambor durante el ciclo.
Si después del lavado la lavadora aún desprende mal olor, repite el programa a 90 °C una o varias veces hasta que el interior quede completamente limpio y sin olores.
